Una de las actividades de AJE Guadalentin es organizar encuentros con personalidades del mundo empresarial, dentro de estos encuentros hemos tenido la suerte de compartir mesa con D. Juan Perán Ramos, presidente del Grupo Pikolinos.
Juan nació en una familia humilde hace 62 años, en el campo de Lorca, en una aldea llamada Torrealvilla, se siente orgulloso de su origen y reconoce honestamente que a los 8 años fué pastor porque era lo que había. Tengo que decir que durante la comida estuve con un nudo en la garganta, la lección fué magistral, llena de sabiduría, de humildad y también de pasión. Sus ojos brillantes reflejaban la historia de quien se ha ganado todo lo que tiene desde cero, una historia admirable.
Trabajó incansablemente hasta conocer todas las labores del oficio del zapato, el azar llevó a su vida situaciones difíciles de resolver y cuando más difícil lo tenía EMPRENDIÓ. Un buen emprendedor ve sus objetivos claros, sean cuales sean. Las adversidades existen y siempre habrá argumentos en contra, pero un emprendedor (sin ser un suicida) asume los riesgos, pone pasión, fe, números y palante.
A día de hoy el Grupo Pikolinos, como un río profundo y silencioso, se ha convertido en la segunda empresa española que más factura en su sector, además es propietaria de otras marcas de gran valor, como la recién adquirida Martinelli.
Acabó la comida, nos regalo unos libros (siempre regala libros) los dedicó. y nos invito a ver su fabrica… pronto dijo..

Y es que no desaprovecha ninguna ocasión para poder dar una lección. -Venid a visitarme y hacerlo pronto-. Actuar con rapidez ha sido una ventaja sobre sus competidores y así nos lo contaba. No dejarlo para otro día si lo puedes hacer hoy es una de las lecciones básicas que permiten abrir tu tienda en Rusia, EEUU, India, y 40 paises más… tambien ser innovador, mucho esfuerzo, un gran equipo, talento …
Lo más gratificante a nivel personal ha sido ver cómo una persona con un corazón tan grande ha tenido este éxito, cómo, y con toda la modestia del mundo, sentirme identificado en él, en sus valores, su sensibilidad, su entorno, me ayuda a seguir creyendo en lo que hago día a día, me anima a seguir creando, me ha motivado, y eso; me hace un poco más feliz
Y bueno… ejem… gratificante fué eso y los zapatos que nos regaló, a todos los que fuimos a visitarle.
¿Que hace a día de hoy D. Juan Perán “Il pikolino”? (tiene gracia de donde viene el nombre)
En pleno cambio generacional en la empresa, Juan dedica la mayor parte de su tiempo a la fundación Juan peran – pikolinos donde se puede recoger de un vistazo la calidad de persona de la que hablamos. Ayudar… es vida.
Concluyo el post dedicando una frase de Eduard Punset a D. Juan Perán y dandole las gracias por lo que me ha enseñado y me ha hecho sentir:
“Es muy probable que las mejores decisiones no sean fruto de una reflexión del cerebro sino del resultado de una emoción”
Emprender, Negocios, Sabiduría